Esta semana toca repetir estrés interminable. Repito el insano pero necesario ejercicio de vivir sin un respiro, trabajando en proyectos y teniendo citas que nunca terminan. Apenas puedo pasar por casa al mediodía, como un pato mareado, y soltar blasfemias por las vastas escaleras que conducen hasta mi fantástico quinto sin ascensor.
En estas situaciones, debo cuidarme y comer algo ligero, como ya he comentado otras veces, para así volver a salir sin tener una indigestión mortal y continuar con labores. También es cierto que para esta ocasión, apenas tenía comida, así que he improvisado algo nuevo y apto para vegetarianos.
Ingredientes:
-200g Tofu
-1/2 Cebolla
-Salsa de tomate
-Miel/Azúcar
Preparación:
Ultra sencillo. Ponemos a pochar la cebolla en una sartén. Cuando dore, añadimos el Tofu. El mío ya se podía comer directamente, pero lo he querido calentar un poco. Vuelta y vuelta, y añadimos una cucharada grande de miel. Removemos y mezclamos, y seguidamente añadimos un chorro de salsa de tomate frito. Removemos otro poco y listo para servir.
Resultado:
Extremadamente fácil, veloz y rico. Una gran fuente de proteínas que sustituye a la carne y fomenta una digestión más suave. He acompañado el plato con una guarnición de arroz con un poco de Curcuma. Para chuparse los dedos.

Tiempo: 10 minutos
Dificultad: 1/5
Digestión: 2/5
Precio: 2€


















Qué tipo de tofu es este? Yo sólo conozco el blanco y creo que este es el que he probado en restaurantes y que nunca me sale.
Éste ya viene hecho en filetes y con esta textura que es como una capa ahumada muy sabrosa.
Puedes encontrarlo en paquetes de 500g, en una tienda de chinos especializada en alimentos. Si algún día vuelves a Madrid, te puedo recomendar un establecimiento concreto que es sencillamente magistral.