Preparación: < 5 min    Dificultad: 0/5    Coste: ∼ 2 €

Entiendo que se venden alimentos preparados que, independientemente de su calidad, en un momento dado nos ahorran mucho tiempo a la hora de cocinar. Pero en cambio hay otros con los que nunca he llegado a comprender el éxito que tienen, porque me parecen excesivamente caros y porque son cosas que hacerlas en casa es casi más fácil y más rápido que vestirse y bajar al súper a comprarlas, amén de que están mucho más ricas.

Hoy os propongo preparar un bocadelia casero de atún, que por el precio de lo que cuesta un bote pequeño, en casa se puede hacer un bol enorme para picotear a gusto en una cena informal. Se hace en menos de 5 minutos y no hace falta usar ni batidora, por lo que lo único que vamos a ensuciar es un bol, la tabla de cortar y un par de cubiertos -vale, y un cazo para cocer el huevo-.

Ingredientes

  • Atún en aceite escurrido, 150 g
  • Mayonesa, 3 cucharadas soperas
  • Tomate frito, 2 cucharaditas
  • Pimiento morrón asado, 1
  • Aceitunas verdes rellenas de anchoa, 10 0 12
  • Huevo duro, 1

Preparación del Bocadelia casero de atún

  1. Troceamos muy finamente el pimiento morrón, las aceitunas y el huevo. Reservamos -y cuando digo reservar, puede ser en la propia tabla de cortar-.
  2. En un bol amplio ponemos el atún bien escurrido y desmigado con ayuda del tenedor, añadimos la mayonesa y el tomate frito, mezclamos y añadimos el pimiento, las aceitunas y el huevo duro.
  3. Mezclamos bien y aplastamos con el tenedor hasta tener una textura como de un paté rústico y… ya está.
  4. Servimos con tostadas, galletas saladas o lo que nos apetezca.

Bocadelia casero de atún

Resultado

A mí personalmente me gusta que este bocadelia casero de atún tenga tropezones, por eso dejo algunos trozos grandecitos, pero eso podéis hacerlo a vuestro gusto, bien chafando más con el tenedor o cortando en trocitos más pequeños.

Es genial para untar en tostadas o galletas saladas, como relleno de sándwiches estilo Rodilla, para rellenar tartaletas y pasteles salados y, por supuesto los ingredientes pueden variarse a placer según lo que haya por la nevera, que no hay aceitunas o te da pereza abrir un bote solo para eso, pero hay un bote abierto de pepinillos, perfecto, es el momento de acabarlos. Que te da pereza abrir un bote de mayonesa, pero te quedan unos restos de queso Philadelphia, ocasión perfecta para evitar que se queden abandonados en la nevera y se estropeen.

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