No es que yo sea masoca, sino que realmente disfruto organizando cenas y toda clase de saraos en mi casa. Lo sé, soy una valiente a la que no le importa acarrear compra, cocinar durante horas y recoger la casa después del evento… Vale sí, me podéis llamar pringada.

Pero a lo que iba, que con tanta gastrojarana a mis espaldas como anfitriona, con los años he ido desarrollando técnicas para organizarlo todo casi sin despeinarme y, lo que es mejor, que recoger todo después no sea ningún drama.

Cómo recoger después de una cena de Nochevieja sin morir en el intento

Si te organizas bien, cuando el último invitado salga por la puerta de tu casa, tu salón no parecerá que allí se ha celebrado un cotillón de Fin de Año ni tu cuarto de aseo tampoco parecerá un baño público, al contrario, podrás irte a dormir tranquilo sabiendo que lo que te queda para el día siguiente no va a ser demasiado.

Es tu casa y tú mandas

En muchas ocasiones, nuestros invitados, en un afán de ayudar y facilitarnos la tarea, se ponen manos a la obra ayudando a recoger. Yo siempre les pido que no lo hagan, pues a no ser que se trate de alguien de mucha confianza que conozca muy bien tu casa, por lo general ese intento de ayuda por parte de nuestros amigos solo se traduce en trasladar parte del caos de un lado a otro de la casa, normalmente del salón a la cocina. A mí eso me da más trabajo que si lo hago yo sola.

Cómo me organizo para recoger después de una cena como la de Fin de Año

En realidad la organización para recoger comienza en el mismo momento en el que se organiza la cena, pues la prevención para no ensuciar más de lo necesario también resulta de gran ayuda a la hora de recoger.

Vajilla y mantelería desechables siempre que sea posible

Con el tema de la mantelería no hay discusión, siempre utilizo manteles y servilletas desechables, que ahora los hay con diseños muy bonitos y variados, aunque siempre pongo debajo un protector para la mesa.

En el caso de la vajilla, la cristalería o los cubiertos, solo recurro a elementos desechables cuando el hacerlo no supone un problema para disfrutar de la comida. Quiero decir, puedo servir snacks en cuencos desechables, o usar platos decorados de cartón cuando el primer plato es marisco y el plato propiamente dicho solo va a usarse para depositar las cáscaras. Pero, por supuesto, los platos principales que se comen con cuchillo y tenedor, los sirvo siempre en platos «de verdad» y con cubiertos de verdad, jamás serviría un chuletón con un cuchillo de plástico.

Con la cristalería pasa algo parecido, puedo tener algunos vasos de plástico para refrescos si hay niños pequeños en la velada, pero para servir un vino o una cerveza sigo prefiriendo el vidrio, eso sí, vienen de lujo los marcacopas que, aparte de dar un toque de sofisticación son realmente útiles a la hora de minimizar el número de vasos que se van quedando desperdigados por la casa adelante.

Cocina despejada

Este es también un punto importante, que cuando lleguen los invitados, en la cocina lo único que esté a la vista -si no tiene que estar en la nevera- sea la comida que se va a servir en la cena.

Debemos aprovechar el tiempo de cocinado de los alimentos, para despejar encimeras y recoger cualquier cosa que haya en el fregadero para evitar que se llene de cacharros sucios. Si tenemos lavaplatos, también será el momento de asegurarnos de que está vacío y podremos utilizarlo para recoger y lavar lo que se ensucie durante la cena.

Organizarse después de la cena para acabar pronto

Una vez ha terminado la cena y los invitados se han levantado de la mesa, bien para marcharse o bien para moverse a otra zona del salón como puede ser el sofá, es el mejor momento para empezar a despejarlo todo.
Necesitarás algunas bolsas de basura, una para tirar los restos orgánicos, otra para recoger envases de vidrio y otra para el material inorgánico como latas, plásticos o papel que se haya utilizado en la cena.

A continuación ve llevando a la cocina las sobras de comida que sí vas a guardar, envuélvelas en film o en lo que estimes conveniente y guárdalas donde les corresponda. También tendrás que llevar las fuentes o bandejas de servir, los platos, vasos y cubiertos que sí te toca fregar y que podrás meter de inmediato en el lavavajillas o que tendrás que limpiar en el fregadero.

Personalmente, prefiero fregar a mano en un momento las bandejas y cualquier olla que quede por limpiar y los platos dejarlos a remojo en el fregadero para no dejar a los invitados sin anfitrión mientras esperamos a que llegue el momento de tomar las uvas que, por supuesto, ya estarán preparadas con antelación, es decir, lavadas y contadas tantas docenas de uvas como comensales. En este caso, los vasos de plástico sí son geniales para servir las uvas.

Cuando los invitados se hayan ido solo tendrás que recoger las copas con las que hayáis brindado por el nuevo año y tirar los vasitos en los que hayas servido las uvas.

En definitiva, que si tienes lavavajillas, con un mínimo de organización el trabajo de recoger es muy poco, pero incluso sin tener este electrodoméstico, si te organizas bien, cuando acabe la fiesta, solo te quedarán unos cuantos platos, copas y cubiertos para terminar de enjuagar.

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